Esa capacidad de transmitir emoción

Entrevista a “El Taburete: Cocina Gráfica”

Diseño gráfico de cocina casera

Creía que la charla se desarrollaría en una oficina, pero ellas me pidieron que pasara a la cocina. Mariana Dotzauer Gumucio y Ada Esquirol Ríos ya tienen la confianza de muchos clientes dentro y fuera de Bolivia, quizá porque su empresa no ofrece solamente servicios en diseño gráfico. En una nueva etapa, El Taburete profundiza su apuesta para seguir jugando con esencias, como en las cocinas de toda la vida.

E: Bueno, empecemos. Primera pregunta. Ustedes definen a su “taburete” como sencillo, portátil, hecho a mano. Eso nadie puede discutirlo. Pero, también escogen adjetivos que proyectan aspiración, y definen al mismo taburete como honesto, entrañable, confiable. En resumen, ¿su taburete se conforma con ser sencillo y pequeño o busca darse un nuevo lugar?

Ada: Ambas, como has dicho. El taburete es pequeño pero entrañable, te subes a él para hacer cosas con cariño. Y, en general, las cosas que haces con cariño salen bien.

Marianna: No tenemos más que ofrecer que lo que somos.. Al ser algo personal, es importante el proyecto que hacemos, sea cual sea. También nos gusta comprometernos con personas apasionadas, nos gusta enamorarnos del proyecto, cuidarlo y trabajarlo como nuestro.

Ada (Mientras me sirve el mate que pedí): Para eso necesitamos que a la otra persona también le guste su proyecto, que este movido por una pasión. Entonces buscamos conectar con esta gente apasionada para crear imágenes a partir de esa pasión, aumentando nuestro granito.

E: Entonces ustedes están jugando a ser lo más honestas que puedan…

Ada: Sí, siempre nos la jugamos. Queremos estar involucradas realmente en cada proyecto, para eso necesitamos dedicarnos de verdad, entonces sí, siempre vamos a seguir buscando nuestro lugar, un lugar sin lugar.

A los clientes en la cocina

E: Ustedes han hecho diseños para puertas en Suecia (Polar Dörren, The art of door), gráfica editorial e ilustraciones para el BID (Banco de desarrllo interamericano), además de haber diseñado productos diversos para IMO, el Centro Pedagógico y Cultural S.I. Patiño, firmas de abogados, empresas diversas, libros… En fin, quisiera saber cómo trabajan para las instituciones que les piden sus servicios.

Marianna: La primera parte es ir y escuchar: qué se ha hecho, qué sienten, qué necesitan, quiénes son, cómo empezaron, qué quieren comunicar, escuchar, escuchar. Vivimos un momento de saturación de imágenes y de cosas repetidas, es un bombardeo de competencia por llamar la atención. Ser diferente es muy difícil, así que más que buscar qué hacer para impresionar, preferimos profundizar esa cosita, esa palabrita, el concepto, la esencia. Y nos damos un tiempo, unos días en los que estamos conectadas a esa idea y empezamos a buscar y buscar, hasta que llegamos a preguntarnos: “¿Y por qué no?”. Nos gusta ser osadas, pero el objetivo de lograr cosas raras y diferentes nunca está delante, es un trabajo emocionante, de ida y vuelta con el cliente. Le presentamos tres propuestas y en general hasta el día de hoy casi todos los clientes han conectado con nuestra locura.

Ada: El objetivo que tenemos es crear imágenes esenciales de dentro hacia afuera. ¿Qué significa eso? Que vienen de la esencia de la empresa, de la esencia de la persona, del proyecto, que salen desde bien adentro. Y esas imágenes además llegan al público, llegan más allá del ojo. Un aceite esencial es mucho más denso, más fuerte, más concentrado, ¿no es cierto? Con las empresas grandes también se puede hacer lo mismo porque, por muy grandes que sean, siempre han empezado con alguien que se había imaginado algo que lo hacía vibrar. Incluso detrás de esas puertas que mencionabas ha habido una persona primera que tenía una cosa purita, esencial. Siempre hay un punto del cual te puedes agarrar, no importa qué empresa sea siempre nos gusta llegar a ese punto inicial.

Marianna: Buscamos llegar a imágenes que conversen contigo, que te interpelen, te pregunten, que no solamente te griten. No es la oferta “Pague tres, lleve dos”, ni la tipa en tetas que te dice “Cómprate este auto”, preferimos contar historias.

E: Hay un segundo grupo de clientes cuyos productos demuestran que ustedes y ellos han volado todavía más. Viendo esos trabajos podemos preguntarnos: “Estas chicas de El Taburete, ¿son empresa, son artistas? ¿Qué son realmente?

Ada: Siempre he creído que los mejores artes dependen mucho del cliente, de un cliente que ya esté en un vuelo y tenga la confianza suficiente. Con la Fundación Patiño Santa Cruz, por ejemplo, eso es lo que nos pasa, confían en nosotras y el resultado siempre es bueno para ambas partes. Los que se arriesgan a saltar salen ganando. Respecto a lo que somos… quizás ahora lo tenemos un poco más claro pero nunca sabremos realmente, como todos, vamos cambiando.

Marianna: No somos una empresa, no somos un colectivo, no somos una institución, no somos un dúo. Somos una cocina gráfica, eso somos. ¿Y por qué la cocina? Para empezar, porque es el lugar de los taburetes y porque lo que hacemos ahí es cocinar proyectos. Cocinamos, experimentamos, saboreamos. Nos gusta jugar con temperaturas, olores, ruidos y conversaciones. La cocina es la sala de reuniones, el lugar de encuentro. De ahí salen las cosas “caceras”, de uno, del alma.

Ada: Cuántas charlas hemos tenido en las cocinas. Nos gusta traer a nuestros clientes a la cocina, invitarles un matecito de menta y charlar con ellos como amigos para encontrarnos y encontrar esa escencia.

Libros álbum

E: Basta con mirar algunos de sus proyectos artísticos para comprobar que ustedes tienen dos obsesiones formales, la tipografía y la ilustración…

Ada: Conocer un poco más de tipografía te da la libertad de elegir la letra que dice exactamente lo que tú quieres decir. No es algo utilitario si no algo que también comunica. Y, por otra parte, ahora lo que más nos apasiona es la ilustración. Estamos experimentando, aprendiendo y usándola más. Queremos seguir haciendo libros-álbum, libros de cuentos ilustrados para niños y adultos.

Marianna: Tenemos ganas de decir muchas cosas que hemos ido explorando con nuestras maternidades, nuestros caminares y con nuestras vidas personales. La ilustración es el área que nos lo permite. La ilustración y las historias son el campo en el que podemos traducir nuestra esencia.

E: Ya tienen varios proyectos “especiales”... este que tengo aquí es Voltea (libro-álbum reconocido el 2014 con un premio nacional) trae una metáfora universal sin edades, una metáfora de todo lo que hemos charlado: un giro puede sacarnos del mundo de los adultos y llevarnos al mundo en el que los niños buscan jugando qué hacer para ser felices…

Marianna: Eso es lo lindo, por eso hemos descubierto que queremos profundizar en la ilustración. El Taburete ha dado un volterete con este cuento. Para nosotras y para Gabriel (Gabriel Iriarte, autor del texto) la historia ha sido la proyección de un mundo interior que quiere hablar y dar un volterete, dos, tres, cuatro volteretes.

Ada: El cuento también habla de estos “no puedo”, del por qué no estoy pudiendo crear, del por qué tengo tantos miedos de hacer cosas nuevas, por qué tengo frenos para mostrarme tal cual soy, para mostrar lo que quiero ser o lo que quiero hacer.

Marianna: Porque siempre “no se puede”, ¿no? Nunca hay tiempo, hay que ganar plata, no sé qué, no se puede…

Ada: Entonces una vez más esto que siempre nos acompaña, el “y por qué no”. Y bueno, por qué no, el viejo da el volterete. Cuando tú vas buscando y buscando algo llega un momento en el que lo encuentras en el lugar y en el momento en que no estabas buscando. Y aparece algo que ni siquiera era lo que estabas buscando, sino algo absolutamente nuevo y genial, ¿no? Nosotras no estábamos buscando definirnos y, de repente, ¡chin!, queremos hacer ilustración y libros-álbum para niños y para grandes.

E: Tengo entendido que tienen un gran proyecto en camino con una reconocida editorial internacional cómo lo hacen?

Marianna: Shh!! Ese es sorpresa. Tiene más que ver con habernos puesto en un estado de: “Esto es lo que queremos, ¡que llegué!”

E: Bien dicho, gracias por la charla

El taburete: Gracias a ti.

Entrevista por: Leonardo de la Torre Ávila
Fotografía por: Ariana Zabalaga
Fotografías de la cocina: El gato del taburete